domingo, septiembre 24, 2006

Capítulo 1: Paseando en la playa

Le gustaba sentarse en soledad y silencio sobre la fina arena de aquella playa que en tantas ocasiones había recorrido. Al principio solía ir a la zona más tranquila de la urbanización a la que accedía por el viejo y húmedo túnel que había bajo la vía del tren. Allí la playa era más estrecha y más tranquila y era más fácil no cruzarse con nadie. A ella le gustaba la absoluta soledad, creía que así compartía algo más íntimo con el mar. Le gustaba cerrar los ojos, respirar pausadamente, escuchar las olas rompiendo… y le incomodaba tremendamente que alguien pasara por su lado y la observasen como si de una perturbada se tratase. ¿Acaso no era el mejor lugar para fundirse con la naturaleza y olvidarse de que la vida a veces resultaba demasiado previsible y monótona? ¿Que sabía la mayoría de habitantes de aquel mundo lo que era sentir los elementos de aquella manera? Para la gran mayoría de ellos la playa era solo un inmenso espacio de arena, únicamente aprovechable en verano, donde tostar la piel hasta olvidar lo bonita que podría resultar a veces la palidez. Ella había dejado de ir en verano, apenas la había pisado los últimos años. El color tostado de su rostro se había vuelto casi blanco, aunque sabía que en gran medida su adicción, por la que apenas comía ni dormía, había contribuido a ello.
Con el tiempo decidió dar sus largos paseos por la zona más cercana al puerto. Necesitaba de una manera incomprensible más espacio vital, era presa de una especie de claustrofobia que se extendía más allá de las paredes de su siempre solitaria casa.
Desde el puerto podía vislumbrar los perfiles rocosos del Roc y, cuando se sentía con fuerzas caminaba durante casi tres cuartos de horas para perderse entre los diversos estilos arquitectónicos de aquella ciudad amurallada. Si se sentía demasiado cansada se acercaba al estanque de los peces en medio del pueblo, compraba un pequeño bollo de pan y se entretenía durante rato dándole de comer a los peces. Al final, cuando ya casi anochecía, volvía a casa y comprobaba que el teléfono no le había dejado ninguna noticia de Gabi.
Se había acostumbrado a esperar. Había esperado tres años a Jose hasta que el decidió iniciar otra relación extramatrimonial además de la que ya mantenía con ella. Ahora, después de otros casi tres años con Gabi, sentía la misma sensación de que nada avanzaba.

Ella permanecía durante días en aquel pequeño pueblo costero, intentando acabar la carrera y buscando un buen empleo. Mientras, él iba y venía, orgulloso de cómo había prosperado en su trabajo sin percatarse de que a su lado alguien esperaba…
Con el tiempo se había acostumbrado tanto a estar sola que se sentía abrumada cuando tenía que acudir a esas tediosas reuniones familiares donde ella era la hija imperfecta y sus hermanas la viva representación de lo que socialmente estaba considerado como perfecto. Además los últimos meses siempre acudía sola ya que las relaciones de Gabi con los que eran sus suegros estaban muy deterioradas, algo que parecía importar poco a todos ellos. Se ignoraban mutuamente y se hablaban tan solo para arremeter unos contra otros. Gabi usaba la impertinencia como arma de ataque y los padres de ella el insulto casi directo. Siempre se encontraba entre el fuego cruzado pero como a nadie parecía importarle mucho acabó por no formar parte en aquellas discusiones. Se retiraba a la terraza, se sentaba en el espacioso sillón de mimbre y como si hubiese regresado a su playa, cerraba los ojos y escuchaba las olas. Su familia, al igual que aquellos anónimos paseantes de la playa, parecía observarla como a una lunática sin saber que lo único que ella pretendía era perderse en el silencio y no escuchar a ninguno de ellos. Ojala alguien le hubiese dicho que aquella situación si iba a perpetuar y repetir demasiadas veces en el tiempo con resultados demasiado dolorosos para ella.
Aquella tarde de octubre volvía de casa de su abuela caminando descalza, con los zapatos en la mano, por la orilla de la playa. Era un otoño muy peculiar, tanto era así que el agua del mar estaba casi tibia y todavía podía ir en manga corta. Las olas rompían una y otra vez sobre sus pies y borraban cada huella que dejaba tras de si. Pensaba que ojala ella pudiese borrar de su mente ciertos pensamientos con tanta facilidad, y, aunque no pensar no era su fuerte, intentó por unos instantes crear una burbuja a su alrededor y dejar literalmente la mente en blanco.
El móvil sonó con aquel particular politono que tanto poco se parecía al Para Elisa que ella adoraba y con bastante disgusto lo sacó del bolsillo trasero de sus tejanos. La pantalla iluminada mostraba aquellas cuatro letras que tan nerviosa la ponían todavía: Jose.
Sabía que no si no descolgaba él insistiría. Aquella noche Gabi volvía de Rosas y no le apetecía tener que explicarle que hacía unas semanas Jose había vuelto a llamarle casi a diario. Descolgó y todavía con la duda de haber hecho lo correcto contestó
-Si?
-Hola preciosa…
-¿Qué quieres? No me coges en buen momento…
Sabía de sobras que quería. Explicarle aquel cuento de hadas sobre la roca en medio del mar que era ella y él, el naufrago que se aferraba desesperadamente a ella porque era su salvación.
-¿Es mal momento? Conociéndote diría que lo que se oye de fondo son las olas y se que si estás en la playa no es un mal momento para ti.
Odiaba que la conociera tan bien. Se sentía vulnerable frente a él, y él en cambio hablaba con total confianza en sí mismo, seguro de provocar la reacción precisa en ella.
-Quizás hablar contigo es siempre un mal momento- dijo ella intentando parecer segura- ¿Volviste a pelearte con tu mujer o fue con tu amante?
-Touché- rió él de forma burlona y de repente sentenció- Mañana voy a verte.
De repente toda su burbuja de paz pareció explotar y se sintió en peligro. Hasta entonces solo había insistido en las llamadas pero nunca había insinuado su intención de volver a verla. Sintió un inmenso frío y la sensación de que volvía a estar a merced de él. Casi sin voz susurró:
-Jose es imposible. No puedes venir y no quiero que vengas. No quiero…
-Mañana estaré allí- volvió a repetir y casi al instante sonó el clic de finalización de llamada.
¿Quién demonios se creía? De repente Comarruga, la playa, el mar, el cielo ya no le pareció tan hermoso. Era como si una enorme tempestad estuviera a punto de caer sobre ella y lo hubiese cubierto todo de negro. Temía que se desatase de verdad, que él volviera para convertirse de nuevo en el huracán que un día fué y que arrasó con todo en lo que creía. Decidió volver a casa. Gabi estaba a punto de llegar, si es que no decidía en último momento quedarse el fin de semana en Rosas. Mientras caminaba por el paseo descubrió que lo que más le aterrorizaba era darse cuenta que en lo más profundo de su ser, deseaba volver a verle.

lunes, septiembre 04, 2006

Nieve...

El mundo en colores. Se acabó el gris...

Hace poco mas de una año desde que te fuiste. Prometí escribir sobre ti porque personas asi pasan pocas veces por la vida de una. No he podido hacerlo. Quizás porque aún me cuesta abrir los ojos a la realidad de que ya no estas en el mundo terrenal. Quizás porque mereces un libro no un simple escrito dentro de internet. Hoy ya me despierto por las mañanas mirando tu foto y sonriendo. Pensando en nuestras dos últimas semanas juntas, cuando te ayudaba a levantarte de la cama para ir al lavabo y aprovechabamos ese momento para darnos nuestros largos abrazos de lo que sabiamos que iba a ser una despedida que no queriamos que llegara. Después de tu muerte vino eso año tan negro en mi vida donde no había otra tonalidad. Hoy todo empieza a cambiar. El mundo empieza a tener color aunque no son colores demasiado brillantes pero ya no hay negro y el poco gris que queda se empieza a apagar.
El viernes, después de un año, sali con mis amigas. No hace falta decirte que me desfasé un poquito pero parecía como si todo pudiese volver a ser como antes. La ciudad iluminada por la noche, el viento en la cara dentro del coche, la gente sonriendo y bailando. Una cena tranquila riendo mientras Eva nos explicaba su expedición a Egipto, soplando las velas del treinta cumplaños de Martay yo, por primera vez, después de siglos hablando de mis planes de futuro, o lo que es lo mismo mis estudios y mis ratos de voluntariado en Cruz Roja. Aquella noche solo quise vivir, sabes? Desde que te dije adiós en aquella habitación, desde que te fuiste, algo murió conmigo y es ahora cuando por primero vez lloró sonriendo. Lo peor de todo no solo ha sido que me dejarás sola en un mundo que muchas veces no comprendo pero que me desvivo por mejorar sino que todos me dejaran tan sola. He sentido más compañia tuya que de todos los vivos que tengo alrededor. Pero todo empieza a cambiar. En parte porque la vida sigue y en parte porque tu siempre deseaste que yo fuera la más feliz de todas. Nunca quisiste que estuviera sola y siempre entendiste todos mis sueños y mis sentimientos. Fuiste la abuela que todos hubieran deseado tener y el único motivo por el que aún lloro es porque no me despedí de ti...estava segura de que aun nos veriamos en Junio. Pero como se que me observas no quiero decepcionarte, así que he vuelto a coger los pinceles y los oleos y he empezado a pintar mi mundo en colores, algo asi como un Pais de Nunca Jamás donde estás sentada en aquel porche del que siempre hablo con todo el verde de la hierba por delante, donde no estás sola sino los que me habeis faltado todos estos años, sobretodo los últimos. Yo también estoy pero no porque desea acabar con todo como hace unos meses sino porque quiero disfrutar del lugar y hacerlo real y tener la esperanza que mi lugar en ese cuadro llegará cuando, como tu, haya enseñado a todos los que quiero que la vida se vive, no se tira por la borda. Te quiero. Gracias por enseñarme a volver a emocionarme con las cosas.

martes, agosto 23, 2005

A mi abuela

Historia de un sueño-La Oreja de Van Gogh

Perdona que entrè sin llamar,
no es èsta la hora y menos el lugar.
Tenìa que contarte que en el cielo no se està tan mal.
Mañana ni te acordaràs,
tan sòlo fue un sueño te repetiràs,
y en forma de respuesta
pasarà una estrella fugaz.

Y cuando me marche estarà,
mi vida en la Tierra en paz,
yo sòlo querìa despedirme,
darte un beso y verte una vez màs.

Promete que serás feliz, t
e ponías tan guapa al reìr.
Y así, solo así quiero recordarte,
así como antes,
así, adelante,
así, vida mía mejor será así.

Ahora debes descansar,
deja que te arrope como años atrás.
¿Te acuerdas, cuando entonces,
te cantaba antes de ir a acostar?
Tan sólo me dejan venir,
dentro de tus sueños para verte a ti.
Y es que aquella triste noche,
no te di ni un adiós al partir.

Y cuando me marche estarà,
mi vida en la Tierra en paz.
Yo sòlo quería despedirme,
darte un beso y verte una vez más.

Promete que serás feliz,

te ponías tan guapa al reír.
Y así, solo así quiero recordarte.

Así, como antes,
así, adelante,
así,vida mía ahora te toca a Ti,
solo a Ti seguir nuestro viaje.
Se está haciendo tarde,
tendrè que marcharme,
en unos segundos vas a despertar.
Y así, solo así quiero recordarte,
Como antes, así, adelante, así, vida mía mejor será así.

martes, junio 28, 2005

Otro cuento

EL BUSCADOR-Jorge Bucay

Esta es la historia de un hombre al que yo definiría como buscador
Un buscador es alguien que busca. No necesariamente es alguien que encuentra. Tampoco esa alguien que sabe lo que está buscando. Es simplemente para quien su vida es una búsqueda.
Un día un buscador sintió que debía ir hacia la ciudad de Kammir. Él había aprendido a hacer caso riguroso a esas sensaciones que venían de un lugar desconocido de sí mismo, así que dejó todo y partió. Después de dos días de marcha por los polvorientos caminos divisó Kammir, a lo lejos. Un poco antes de llegar al pueblo, una colina a la derecha del sendero le llamó la atención. Estaba tapizada de un verde maravilloso y había un montón de árboles, pájaros y flores encantadoras. La rodeaba por completo una especie de valla pequeña de madera lustrada… Una portezuela de bronce lo invitaba a entrar. De pronto sintió que olvidaba el pueblo y sucumbió ante la tentación de descansar por un momento en ese lugar. El buscador traspaso el portal y empezó a caminar lentamente entre las piedras blancas que estaban distribuidas como al azar, entre los árboles. Dejó que sus ojos eran los de un buscador, quizá por eso descubrió, sobre una de las piedras, aquella inscripción … "Abedul Tare, vivió 8 años, 6 meses, 2 semanas y 3 días". Se sobrecogió un poco al darse cuenta de que esa piedra no era simplemente una piedra. Era una lápida, sintió pena al pensar que un niño de tan corta edad estaba enterrado en ese lugar… Mirando a su alrededor, el hombre se dio cuenta de que la piedra de al lado, también tenía una inscripción, se acercó a leerla decía "Llamar Kalib, vivió 5 años, 8 meses y 3 semanas". El buscador se sintió terrible mente conmocionado. Este hermoso lugar, era un cementerio y cada piedra una lápida. Todas tenían inscripciones similares: un nombre y el tiempo de vida exacto del muerto, pero lo que lo contactó con el espanto, fue comprobar que, el que más tiempo había vivido, apenas sobrepasaba 11 años. Embargado por un dolor terrible, se sentó y se puso a llorar. El cuidador del cementerio pasaba por ahí y se acercó, lo miró llorar por un rato en silencio y luego le preguntó si lloraba por algún familiar.
- No ningún familiar – dijo el buscador - ¿Qué pasa con este pueblo?, ¿Qué cosa tan terrible hay en esta ciudad? ¿Por qué tantos niños muertos enterrados en este lugar? ¿Cuál es la horrible maldición que pesa sobre esta gente, que lo ha obligado a construir un cementerio de chicos?.
El anciano sonrió y dijo: -Puede usted serenarse, no hay tal maldición, lo que pasa es que aquí tenemos una vieja costumbre. Le contaré: cuando un joven cumple 15 años, sus padres le regalan una libreta, como esta que tengo aquí, colgando del cuello, y es tradición entre nosotros que, a partir de allí, cada vez que uno disfruta intensamente de algo, abre la libreta y anota en ella: a la izquierda que fu lo disfrutado…, a la derecha, cuanto tiempo duró ese gozo. ¿ Conoció a su novia y se enamoró de ella? ¿Cuánto tiempo duró esa pasión enorme y el placer de conocerla?…¿Una semana?, dos?, ¿tres semanas y media?… Y después… la emoción del primer beso, ¿cuánto duró?, ¿El minuto y medio del beso?, ¿Dos días?, ¿Una semana? … ¿y el embarazo o el nacimiento del primer hijo? …, ¿y el casamiento de los amigos…?, ¿y el viaje más deseado…?, ¿y el encuentro con el hermano que vuelve de un país lejano…?¿Cuánto duró el disfrutar de estas situaciones?… ¿horas?, ¿días?… Así vamos anotando en la libreta cada momento, cuando alguien se muere, es nuestra costumbre abrir su libreta y sumar el tiempo de lo disfrutado, para escribirlo sobre su tumba. Porque ese es, para nosotros, el único y verdadero tiempo vivido.

lunes, junio 20, 2005

Todo lo que quieres, lo conseguirás....

Roy Orbison-You've got it

Every time I look into your lovely eyes,
I see a love that money just can't buy.
One look from you, I drift away.
I pray that you are here to stay.

Anything you want, you got it.
Anything you need, you got it.
Anything at all, you got it.
Baby!

Every time I hold you I begin to understand,
Everything about you tells me I'm your man.
I live my life to be with you.
No one can do the things you do.

Anything you want, you got it.
Anything you need, you got it.
Anything at all, you got it.
Baby!

Anything you want
Anything you need
Anything at all

I'm glad to give my love to you.I
know you feel the way I do.
Anything you want, you got it.
Anything you need, you got it.
Anything at all, you got it.
Baby!
Anything you want, you got it
Anything you need, you got it
Anything at all, you got it
BabyAnything at all
Baby
You got it

lunes, junio 06, 2005

Pongamos que hablo de Madrid

Moni me mando un mensaje el otro dia en el que ponia que se alegraba de tenerme de nuevo en su día a día. Nuestra relación siempre ha sido intermitente, por periodos. Nos pasamos mucho tiempo si saber nada la una de la otra y de golpe nos hacemos inseparables. Creo que la verdadera amistad no se mide por la frecuencia sino por la calidad asi que en nuestros reencuentros disfrutamos estando juntas sabiendo que siempre, de un modo u otro, estamos la una para la otra.
A Moni la conoci en el restaurante y, aunque habiamos hecho el COU juntas, nunca nos habiamos hablado hasta entonces. Al principio no congeniamos porque la veia como la chica guapa y pija que era incapaz de meter las manos en la pica del office sin guantes, pero luego descubri que detrás de la fachada se encontraba alguien muy parecido a mi. Nos hicimos amigas y luego íntimas, cuando en plena fase de separación de su pareja cogí las maletas y me fuí a Madrid a echarle un cable con la mudanza.
Era la primera vez que iba a Madrid y dado que mi relación tampoco estaba bien fué como un escape. Recuerdo aquel enorme piso de parquet y el comodisimo sofa rojo donde nos pasabamos las noches bebiendo cerveza y, como no, hablando del Escut. Recuerdo el gatito que "Pi" el amigo pirado de Moni adoptó y trajo a casa, y como encontro en mi maleta la casa perfecta. Y recuerdo los paseos por El Retiro, las visitas a museos y los noches madrileñas. Y recuerdo la mudanza y el coche lleno de trastos...
La segunda vez que me volví a escapar a verla fuí con Anita. Fué la más divertida: rutas por los bares, un apartamento de estudiantes en Lavapiés con un montón de cerveza y Anita haciendo de Janis Joplin con la guitarra...y los dibujos en las paredes. En esa ocasión conocí a uno de mis escritores favoritos con quien hacia un año que me carteaba. Nos citamos en el Templo de Debod, como símbolo de la pasión que nos unia a los dos (Egipto) y asi conoci a Nacho Ares con quien tengo una estupenda amistad. Aun me acuerdo de Anita espiando tras los árboles convencida de que aquello era una cita a ciegas. Aunque lo mejor de aquel viaje fue el percing que Anita decidió ponerse en la lengua y el mal rato que pasó el viaje de vuelta.
La tercera y última vez fuí con Marta en un viaje relámpago para pasar el finde con Moni, que pasaba una mala temporada y estaba a punto de volver a Barcelona.
Siempre que pienso en Madrid se me vienen a la cabeza muchas cosas, sobretodo el trasfondo de mis escapadas, de mis huidas. Por eso me resulta tan difícil volver, aunque ahora, salvo Nacho, nada me une a una ciudad que siempre me pareció gris.

martes, mayo 24, 2005

100 cosas sobre mi

1. Tengo 28 años.. ¡dios que cerca están los treinta!.
2. Soy de pelo castaño, morena teñida. Me encanta el pelo negro como el de Cleopatra.
3. Por ocho centimetros no me llaman "metro y medio".
4. Me gusta el color rojo, el verde y el blanco.
5. Sera por la pasion, la esperanza y la pureza.
6. Odio el amarillo aunque dicen que da energia..deberia usarlo más.
7. No voy a decir lo que peso. Además dentro de una semana ya pesaría diferente, para arriba o para abajo.
8. No fumo. Solo de manera compulsiva cuando estoy nerviosa. Póngase como ejemplo durante los examenes universitarios.
9. Soy asistente social. De profesión y vocación.
10. Sere futura antropologa si el tiempo y el dinero me dejan.
11. Estoy montando dos empresas: de animacion infantil y para la tercera edad. Y como cuesta...
12. Soy catellanoparlante por la familia y catalanoparlante de adopción.
13. Nací en Asturias pero me he criado en Cataluña. No me siento ni de aqui ni de allí.
14. Mi gran pasión: Africa. Creo que alli esta mi hogar. Será por algo de las vidas pasadas.
15. Se me da bastante bien el inglés y entiendo el francés. Mi madre se crió en Bélgica y siempre le reprocho que no me lo hubiera enseñado mejor desde pequeña.
16. Me encanta la pasta y la verdura.
17. Odio las lentejas.
18. Soy muy dulce por eso no pierdo la cabeza por los postres. El ázucar ya lo pongo yo.
19. Me pierde, eso si, el chocolate.
20. Me encanta leer y aun creo que lo de los libros te puede pasar a ti. Todavia espero entrar en la misma tienda que Bastian Baltasar Bux y tener mi propia Historia Interminable.
21. Tres libros que me apasionaron: Edad Prohibida, Africa Llora y El último Catón.
22. También se pierde mi imaginación con las peliculas. Dos grandes maravillas para mi : El club de los poetas muertos y Memorias de Africa. ¿He dicho ya que me apasiona Africa?.
23. Práctico la natación. Aunque he pasado de los sesenta largos a los treinta. La edad no perdona..ni la pereza.
24. Mi lugar favorito: cualquiera donde estés en buena compañia. Concretando un poco más: la playa. Me encanta pasear en soledad mojandome los pies en la orilla con la puesta de sol. Tengo que recuperar las buenas costumbres.
25. Pongo nombres a las habitaciones de mi casa: La Torre de Marfil, La habitación de los misterios, El cuarto de las brujas...
26. Soy muy esotérica. Me encanta todo lo oculto y me gusta esconderme detrás de lo mágico. Deberiais ver mi casa.
27. La mejor noche: la que paso de juerga solo con mis amigas.
28. Mi talón de aquiles: mis padres. Si ellos sufren, yo también.
29. Mi debilidad: la familia y eso que la tengo lejos. Y mis tres primos favoritos: Grazie, Samu y como no, Iván.
30. Tengo dos gatos: Miu y Tigre. Una perra: Isis. Dentro de poco una triangulum sispyla se unira a la familia: la llamaré Jasmine.
31. Tengo un lunar en la derecha de mi ombligo. Le da un toque particular a mi cuerpo.
32. Me gustan mis ojos y mi sonrisa. Siempre arrugo la barbilla cuando rio, es un gesto que solo ha sabido verme una persona.
33. Odio mi nariz. No hace falta decir porque.
34. Lo mejor de esta vida: mis padres.
35. Una costumbre adolescente: hacer de cazatesoros con Eva. Había que vermos descifrando inscripciones.
36. No celebro las cosas normales. En mi casa celebramos los sabatts de las brujas. Nos encanta el de Samhain que coincide con la noche de los difuntos. La casa se llena de velas negras, calabazas, incienso y telarañas. Nunca falta una sesion de oui-ja, para finalizar.
37. Soy Sagitario. Signo de fuego. Y dragón en el horóscopo chino. Todo garra.
38. Hablo todas las noches con mi abuelo. Siempre ha sido mi guia, es la mano blanca que me mete en el camino cuando me descarrilo.
39. Me encanta viajar. Ahora que ya he visto Egipto, mi proximo objetivo es Kenia o la India.
40. Me gusta arreglarme, por coqueteria aunque en realidad prefiero la ropa cómoda. Mi preferida: la ropa del Coronel Tapioca. Perfecta para ese safari pendiente.
41. Para vestir: Promod y Berskha. Y cualquier mercadillo hippie. Voy por épocas.
42. Mi calzado preferido: unas buenas botas de montaña, aunque eso no pega con minifaldas. ¿He dicho minifaldas? ¿Que es eso?.
43. Uno de los dias más felices de mi vida (creo que de esos hay muchos) fue el dia que nació Laia, mi sobrinita.
45. Mi amanecer más bonito: hace siete años viendo la salida del sol desde un yate en el puerto de Barcelona.
46. La noche más loca: la noche de ese mismo amanecer. Secreto de sumario.
47. Mis virtudes: la sinceridad, la dulzura y estar siempre alli para quien lo necesite.
48. Mis defectos: la sinceridad, la dulzura y estar siempre alli para quien lo necesite. Traduzacase en: falta de tacto, sufrimiento y olvido de mi misma.
50. Mi consejo: no dejar de amar nunca aunque se sufra. Es genial poder sentir que amas.
51. Mi peor costumbre: morderme las uñas.
52. Una tarea pendiente, bueno dos: apuntarme otra vez a yoga y a bailes de salón. Para esto último necesito una pareja y Rafa no esta por la labor. ¿Algún voluntario?
53. Para desestresarme nada como una buena noche de baile de esas en que acabas muerta. Si es en casa, algo de música, un buen baño con sales y mi cd de visualizacion creativa. ¿Suena raro eh?.
54. Me encantan los productos de belleza sobretodo los que son relajantes a la vez: aceites, esencias.. Soy compradora compulsiva de Ives Rocher.
55. En mi despacho todos los meses no faltan unas cuantas revistas: Psicologies, Psicologia Práctica, Mas Allá, Año Cero e Historia del National Geographic.
56. Me encanta la fotografia. Siempre llevo encima la digital. Mi última gran foto: Una puesta de sol sobre las cavas Freixenet echa desde el tren.
57. Me vuelve loca la cerveza. Con Laura y Moni es casi un ritual. La última vez coji el metro en lugar del tren. Deberia limitarla a las salidas. Y el buen vino.
58. No soy muy apasionada de los videojuegos pero reconozco que me enganchan las aventuras gráficas: Monkey Island, Broken Sword o Drácula. Al menos piensas y no estas todo el rato dando hostias.
59. Me gustan las personas inteligentes con quienes puedes tener una charla culta. Y me encanta ver la cara que ponen cuando en una de esas conversaciones saco mi leguaje de camionera producto de mis años en el restaurante.
60. Me encanta el karaoke. Si una canción me gusta, busco la letra en internet y me la aprendo. Aun recuerdo a Anita tirada de risa en Mallorca mientras yo cantaba Help de los Beattles delante de un montón de ingleses en el pub del hotel.

61. Tengo dos hermanas:Nieves, la mayor y Marce, la peque.
62. Lo mejor de Nieves: su famosa frase "voy a sacarte los ojos y ponertelos como pinchos de aceitunas" y la cara de psicopata de peli de miedo que se le pone cuando lo dice.
63. Lo mejor de Marce: su sarcasmo y su ironia. Y ese peculiar sentido del humor.
64. Las echo de menos. Lo que peor llevo en esta vida es la distancia emocional con ellas.
64. Un recuerdo imborrable: Alex, su sonrisa y el dia que me dijeron que se habia quitado la vida.
65. Mi gran dolor: no haberme dado cuenta de cuanta ayuda necesitaba. No haber podido ayudarle. Haberle fallado.
66. Mi gran logro personal: sonreir todos los dias, por malos que puedan llegar a resultar.
67. No soporto la falsedad.
68. Soy como un vampiro, me encanta la semioscuridad y la luz de las velas.
69. El número lo dice todo. Me apasiona el sexo.
70. Soy una artista con las conchas marinas. Suelo hacer con ellas buhos de la suerte.
71. Me encanta pintar y dibujar.
72. Algo que hecho de menos: las cenas en el restaurante los sabados a las tres de la mañana después de catorce horas de trabajo frenético.
73. Y las borracheras, por supuesto...
74. Un "tierra trágame": mi segundo dia de trabajo como camarera cuando un cliente me pidió un Rossli y le contesté: ¿Una copita de Rossli?.
75. Lo más divertido que tengo son mi cantidad de anécdotas de mis principios en la hosteleria.
76. La más immortalizada: el dia que confundi el bote de spray quitamanchas con el de Reflex y le rocié toda la manga a la señora. La mancha no se fué pero habia que ver como movia el brazo.
77. Me gusta el trabajo de campo. No se estar quieta. No valgo para un despacho.
78. La primera vez que decidi mantener relaciones lo hable con mi padre y no con mi madre.
79. Me encanta perderme por las tiendas sobre budismo y sorprender a mi padre con algún regalo exclusivo. Es su gran pasión.
80. Me encanta hablar por teléfono. Me paso horas haciéndolo. Suerte de la tarifa plana de Wanadoo.
81. Desde los ocho años me escribo con mi profesora de tercero. Siempre ha estado a mi lado.
82. No me cuesta hacer amigos y que me quieran.
83. Eso si, soy muy desconfiada. Tal vez por el miedo a que me hieran.
84. La primera vez que me besaron tenia doce años.
85. No recuerdo la primera vez que besé.
86. Si recuerdo la primera vez que hice el amor...aunque ojala no lo hiciese.
87. Soy voluntaria de Cruz Roja y socia del Centro de Estudios Africanos. La Cooperación Internacional es mi asignatura pendiente.
88. Siempre quise trabajar en una ONG. Creí que ha estas alturas ya estaría haciéndolo.
89. Deje de hacer planes de futuro a los veinticinco.
90. Desde entonces me aplico el "Carpe Diem".
91. Me encanta escribir. De vez en cuando publico algún artículo en el periódico de Vallirana. Algún dia puede que escriba un libro.
92. Lo de plantar un árbol y tener un hijo que siempre asocian a escribir un libro, no entra en mis planes.
93. Me encantan los niños, si no son mios.
94. Se me dan muy bien tratar con gente mayor.
95. Mis mejor etapa laboral fué cuando trabajé en la Fundación Privada Santa Teresa con los disminuidos psiquicos profundos.
96. Entonces me aprendí las canciones de Camela porque hacian la siesta y conseguia dormirlos si me sentaba en una silla y empezaba a cantarlas.
97. Eva dice que mi vida siempre ha sido fascinante. Yo creo que es una vida más. Veintiocho años algo más condensados de lo normal.
98. La primera vez que me fui de casa fué a los diecinueve después de una discusión. Volví a los tres dias.
99. Los años me han acostumbrado a la soledad. A veces es una estupenda compañera.
100. Cuando no lo es he descubierto que siempre hay alguien a mi lado y sino siempre me tengo a mi misma.

domingo, mayo 22, 2005

Lluvia

Ha empezado a llover hace un rato. He abierto la ventana para ver la puesta de sol y he visto como a la vez llovía. Queria empaparme. He salido al patio solo con mi camisa blanca y he permanecido inmovil mientras la lluvia me caia por todo el cuerpo. De mi pelo resbalaban por mi cara hilos de agua. Mis rizos se han calado de agua mientras la camisa se me pegaba al cuerpo dejando transparentar mis pechos y todo mi cuerpo. De fondo Amaral me recordaba lo que era estar enamorada ".....Como el olor de la hierba recién cortada, como el calor de los rayos del sol, como bañarse desnuda en el agua salada, como el sabor a helado de limón, como el olor a café y tostadas, como alcanzar un tren que se escapa..." Y así he permanecido hasta que he visto unos ojos discretos observar desde una ventana, contemplándome. Nadie aún se ganó contemplarme así: mojada, loca y libre bajo la lluvia.

El universo sobre mi-Amaral

Sólo queda una vela
Encendida en medio de la tarta
Y se quiere consumir
Ya se van los invitados
Tú y yo nos miramos
Sin saber bien que decir
Nada que descubra lo que siento
Que este dia fue perfecto y parezco feliz
Nada como que hace nucho tiempo
Que me cuesta sonreir

Quiero vivir,
quiero gritar
Quiero sentir el universo sobre mi
Quiero correr en libertad
Quiero encontrar mi sitio

Una broma del destino
Una melodía acelerada
En una cancion que nunca acaba
Ya he tenido suficiente
Necesito a alguien que comprenda
Que estoy sola en medio de un monton de gente
Que puedo hacer...

Quiero vivir,
quiero gritar
Quiero sentir el universo sobre mi
Quiero correr en libertad
Quiero llorar de felicidad
Quiero vivir
Quiero sentir el universo sobre mi
Como un naufrago en el mar
Quiero encontrar mi sitio
Sólo encontrar mi sitio

Todos los juguetes rotos
Todos los amantes locos
Todos los zapatos de charol
Todas las casitas de muñecas
Donde celebraba fiestas
Donde solo estaba yo
Vuelve el espirtu olvidado
del verano del amor

Quiero vivir,
quiero gritar
Quiero sentir el universo sobre mi
Quiero correr en libertad
Quiero llorar de felicidad
Quiero vivir
Quiero sentir el universo sobre mi
Como un naufrago en el mar
Quiero encontrar mi sitio
Sólo encontrar mi sitio
Quiero vivir,
quiero gritar
Quiero sentir el universo sobre mi
Quiero correr en libertad
Quiero llorar de felicidadQuiero vivir
Quiero sentir el universo sobre mi
Como un naufrago en el mar
Quiero encontrar...Mi sitio...

Sólo queda una vela
Encendida en medio de la tarta
Y se quiere consumir

jueves, mayo 19, 2005

Marionetas en el metro o..de artistas por descubrir

Hoy era un dia para relajarse, pasear y descansar. Habia quedado para desayunar con Laura y comer con Moni así que me he levantado temprano y he cogido el tren. Barcelona estaba llena de gente y bulliciosa de actividades. En Plaza Catalunya los stands de la Cursa te animaban a apuntarte para lograr un nuevo récord y la Asociación Contra el Cáncer pedía donativos al tiempo que enganchaba las pequeñas pegatinas en las solapas de los más solidarios. Cuando me han parado he pensado en mi abuela y he comentado la situación con la voluntaria. He hecho mi donativo y después de recoger la cinta que me ha regalado para el coche me he dirigido hacia el metro de Urquinaona. Por el camino un chico joven argentino me ha parado preguntándome si deseaba apadrinar a un niño. Le he dicho amablemente que no y como estrategia me ha sugerido que seria una madrina muy bonita. Cuando le he dejado atrás he pensado para mi misma: "Eres asistente social, voluntaria de Cruz Roja y montas una empresa para la tercera edad. Seguramente algun dia apadrines a un niño pero por el momento tu cupo de ayudas sociales está cubierto". Y medio divertida por mi pensamiento he entrado en el metro.
El metro es uno de los sitios que más me desagradan pero reconozco su comodidad a la hora de desplazarte. Me he sentado junto a la ventanilla dispuesta a pasar otro cuarto de hora de tedioso viaje. Entonces en la primera parada un joven, también argentino,a entrado y nos ha deleitado a todos con un espectáculo de lo mas entretenido. Ha colocado una tela a modo de escenario y con tres marionetas y algo de música nos ha ofrecido un divertido show musical. La chica guapa, el chico malo y el trompetista todo ello amenizado con las canciones de Pretty Woman, Sex Bomb y un solo de trompeta. De repente el metro ya no era aburrido y oscuro. Le gente miraba con recelo pero curiosamente el chico ha recibido una buena gratificación por parte de todo el mundo por la gracia con que daba vida a los pequeños muñecos de trapo. La gente suele molestarse con las intrusiones en el metro. Yo misma, a pesar de mi carrera, me molesto con toda aquella gente que sube a pedir porque sabes lo que hay detrás de la mayoria de ellos. Pero cuando hablamos de arte es diferente. Algunos piensan que es una pena que tengan que estar en el metro haciendo tal o cual cosa, yo creo que al contrario, es una maravilla que compartan su arte y su magia con nosotros y deberiamos sentirnos agradecidos de que nos hagan el viaje tan ameno.
He salido en Alfonso X y alli esperaba Laura. Su primer comentario ha sido que donde iba tan guapa aunque estaba siendo un martirio haberme arreglado tanto: los dichosos tacones me estabn matando y la blusa de gasa me estaba dejando achicharrada de calor. Luego ha comentado el efecto drástico de mi dieta diciéndome que se me notaba mucho que habia adelgazado asi que he decidido que en vista de los resultados hoy me permitira saltarme el régimen. Hemos desayunado y en apenas media hora estaba de vuelta en Plaza Cataluña. ¿Porque hasta en los dias de relax siempre acabo llegando tarde y corriendo a todos sitios?.
Con Moni hemos comido en el Picadero mientras le resumia cinco meses en dos horas y no dejaba de hablar. Mientras, ella me contaba lo de su separación. Por suerte, nos hemos reído cada cinco minutos porque es con una de las personas con las que jamás se estar triste, asi que he convertido mi pequeña historia en un conjunto de sátiras e ironias. Ha sido divertido. La botella de vino ha contribuido a ello. Después hemos ido de cañas tradición imperecedera que tenemos cuando estamos juntas. A las cuatro de la tarde, llevaba tal alegria en el cuerpo que todo me parecia encantadoramente maravilloso. De nuevo un chico argentino se ha acercado a nosotras en la terracita donde estabamos y nos ha dejado un par de libros sobre la mesa. A estas alturas ya no sabia si estaba en Barcelona o en Argentina. Los he ojeado y uno de ellos me ha llamado la atención asi que se lo he comprado. Era un escritor independiente llamado Victoriano. Se ha agachado a mi lado y me ha preguntado el nombre para dedicarme su obra. Ha escrito: "A Sonia: para que tu despertar sea gradual". Hemos comentado algo del libro y al hablar sobre la vida y la muerte me ha dicho que justo hoy su padre hubiera cumplido sesenta y seis años. De nuevo he pensado en mi abuela y como si fuera algo providencial o como si alguien le hubiera enviado allí, expresamente a mi mesa ha dicho: "...pero la vida sigue Sonia, unos mueren y otros nacen..". Después me ha preguntado por mi horóscopo y me ha dicho "eres un signo de fuego, eres fuego". Y asi me he sentido de golpe como si tuviera en ese momento toda la fuerza y la pasión del fuego. Luego me ha estrechado la mano suavemente y me ha dejado su correo "por si quieres comentarme algo del libro" ha dicho.
Lo he empezado a leer en el tren de vuelta a casa y he tropezado con frases tan rotundas y verdaderas que de nuevo el viaje ha sido un placer. Una de ellas era "los libros no te enseñan nada, solo te recuerdan lo que ya sabes". Entonces he recordado a una persona que un dia me dijo que yo buscaba aprender todo lo que los libros no me enseñaban, y no se si por efecto del dia o por las experiencias vividas, por primera vez le he recordado sin tristeza, como uno de esos artistas por descubrir que aparecen y hacen tu dia mejor y se van. El también me enseño su arte, el más complejo: el arte de la vida. A él le deseo muchos dias felices como el que yo pasé hoy.

lunes, mayo 16, 2005

El comienzo de un fin

Mañana mis padres cogen un vuelo hacia Bélgica. Mi abuela, según el médico, está en fase terminal y apenas le dan unos dias de vida. Ha sido una de esas tardes extrañas en las que, pese a las noticias recibidas, por dentro algo revive y se entremezclan sentimientos. Mientras volvía a casa en coche miraba por la ventanilla y veia más que nunca el verde de los árboles, el amarillo rojizo de la puesta de sol, cada diminuto ser vivo que se cruzaba en el trayecto como si quisiera o sintiera la necesidad de vivir las pequeñas cosas intensamente en un intento de disfrutar de toda una vida en apenas un segundo. No podría decir como me sentía ni que pasaba por mi cabeza. Era como ver una larga carretera con una rasante a lo lejos en el horizonte y, al llegar a ésta, descubrir asombrada que la carretera sigue y que lleva a otros caminos. Era la sensación de que un ciclo se acaba y otro nuevo empieza, de que después de cada fin viene un nuevo comienzo y que a su vez cada fin tiene un comienzo y el de mi viejecita ya ha empezado.
Este fin de semana he recibido muchas llamadas y visitas de esa gente que forma parte de tu vida pero que no están. Me reia sola pensando que siempre vuelven a aparecer cuando más necesito estar sola o cuando mi situación me invita a preocuparme solo por mi. Y lo más curioso es que aparecen cargados de desdichas que comparten conmigo y que yo como siempre, pacientemente escucho y comparto. Aún así no puedo evitar estar allí para ellos pese a la insistencia de Rafa de que nunca estan cuando los necesito y si cuando peor me siento. Por más que me diga que me desentienda creo que mi misión en esta vida es ayudar y hacer feliz a todos los que pueda asi que como girarles la cara. Así que de golpe mis problemas vuelven a segundo término o a ese rincón de mi corazón con el que hablo a solas por las noches y de nuevo estoy allí al pie del cañon: para algunos es un sacrificio a mi felicidad, para otros una manera de ser que no puedo evitar. Para mi solo es lo que creo que debo hacer, lo que hace que por las noches me acuesto pensando que pese a todo sigo siendo yo.
Se que ahora viene lo más duro pero en esos sentimientos encontrados, mi carretera es más larga y tiene infinidad de caminos paralelos y también transversales. Y además está rodeada de árboles verdes y flores, y niños corriendo y jugando, y ancianos sentados a la sombra de una banco esperando quien les lleve a casa, cualquiera que sea. En mi camino, en mi carretera, la muerte es solo una nube que ensombrece a ratos el trayecto pero que pasa porque la brisa de la vida se la lleva. Así es como es y así es como debe ser, porque sigue existiendo ese porche y esa casita en medio del prado. Porque hoy el árbol puede parecerme de un verde apagado pero mañana bajo el sol, el verde será brillante.
Solo hay algo que siempre desconoceré y es el saber de donde se sacan a veces las fuerzas para seguir adelante cuando parece que esa nube oscura no se la quiera llevar ni el más fuerte viento. Imagino que la respuesta está en el corazón de cada uno, en sus propias vivencias y en el modo de entender y sentir la vida. A mi corazón le arrebataran algo grande dentro de poco pero es increible descubrir de cuantas cosas hermosas todavia está lleno y cuanto queda que pelear aún por todas esas cosas. Como rendirse entonces?. La última batalla que debería librar toda persona no es contra la muerte sinó contra el olvido. Mientras todos recordemos todos estaremos juntos. Un solo recuerdo, toda una vida. Os quiero.

jueves, mayo 12, 2005

Recuerdos borrados

No recuerdo un dia tan dificil como el de ayer pero me sorprende lo sabia que a veces es la mente y nuestra conciencia borrando todo aquello que mas nos duele como un mecanismo de defensa contra la vida. Todo vuelve, pero ahora a la una de la mañana son incapaz de recordar todo lo que hice el dia de ayer, aunque seguro que en parte también tengan su culpa las pastillas. De un modo u otro se agradece poder levantarse y sentirte como en una nube, haberte quedado limpia después de tanto llorar.
Lo que si recuerdo es la sensación que tenia en el cuerpo y, es extraño, porque a pesar de estar acostumbrado al dolor que producen las malas noticias y lo inesperado, ayer me sentía terriblemente perdida como si fuera el primer golpe de efecto de mi vida. Por primera vez no queria hablar con nadie, salvo con mi madre y, curiosamente con mis hermanas, con quienes en un intento de recuperar lazos perdidos acordamos comer un dia a la semana juntas.
Cambié el teléfono de arriba por el del comedor para poder identificar las llamadas y rechazar las que no queria coger e intente trabajar. El intento me duro poco. El resto del dia lo pase tumbada en la cama y casi no me di cuenta de como pasaron las horas. Entonces vinieron los recuerdos y se que hubo muchos malos pero mi cabeza los ha borrado para que mañana el levantarme parezco que todo sigue normal.
Asi que me quedo con los buenos. Me acordé del dia que nació Laia y como a las cuatro de la mañana sacaba a Rafa de la cama y le obligaba a bajar caminando hasta casa de mi hermana mayor para celebrarlo y esperar allí a mis padres. Era tia por primera vez, y ahora mi enana es mi media vida. Recordé los momentos vividos en el restaurante con Anita, Moni y Eladia. Las borracheras después del servicio, las cenas a las tres de la mañana, como nos reiamos a veces durante las horas de buffet o durante las bodas y nuestras salidas de fiesta que empalmabamos con el trabajo del dia siguiente que en más de una ocasion nos había costado un dia entero de repasar material porque eramos incapaces de coger una bandeja. Jovenes y alocadas.
Recordé las tardes con Laura tiradas en el césped de Plaza Catalunya cuando ibamos a la facultad. Sacabamos libros y apuntes con la firme inteción de estudiar pero acababamos en La Oveja Negra bebiendo sangria y empalmando con la fiesta de la noche. También recordé el dia en e l poblado nubio porque por primera vez en mi vida me sentí como en casa. Quizás este último me despertó un recuerdo triste porque alguien me dijo hoy que regresaba a su casa y yo siento que no se donde esta la mia.
Borrados o no los recuerdos estan ahi para enseñarnos, para aprender de ellos. Da igual si son menos o más dolorosos. Son nuestra historia vital. Dicen de nosotros. Recuerdan a los que vienen que un dia estuvimos aquí.

sábado, abril 30, 2005

Son sueños-El Canto del Loco

Son sueños
que son de verdad
Me gustaría que fuera real
Son sueños
quiero llegar hasta el final
y nada sirve si no estás

En silencio, te busco
y sueño con poderte amar
y te sigo buscando tanto
tu en mi nunca te has fijado
por eso te tengo que inventar
te sigo esperando tanto
tu en mi nunca te has fijado
por eso te tengo que encontrar

Son gestos
que quiero mirar
me gustaria poderte tocar
Son sueños
quiero que existas nada mas
sigo buscando ¿donde estas?

En silencio, te busco
y sueño con poderte amar
y te sigo buscando tanto
tu en mi nunca te has fijado
por eso te tengo que inventar
te sigo esperando tanto
tu en mi nunca te has fijado
por eso te tengo que encontrar

miércoles, abril 06, 2005

Yo soy yo...

Yo soy yo.
Tú eres tú.
Yo no estoy en este mundo
para llenar todas tus expectativas
y se
que tú no estás en este mundo
para llenar todas las mías.
Porque yo soy yo
y tú eres tú.
Y, cuando tú y nos encontramos
es hermoso.
Y cuando, encontrándonos, no nos encontramos
no hay nada que hacer.

Fritz.

jueves, marzo 24, 2005

Un cuento

LA PRINCESA DE LOS DESAMPARADOS

Erase una vez una princesa que vivia en un reino humilde pero a la que no la faltaba de nada. Era la mediana de tres hermanas. La mayor era bonita como una reina de las Nieves, era la adorada por la reina madre. La pequeña, Marcela, graciosa y risueña era el ojito derecho del rey. Sophia al ser la mediana vivia en un mundo apartado lamentando no despertar tanta admiración en ninguno de sus progenitores asi que se refugiaba en su mundo interior, en sus sueños e ilusiones y vivió en este mundo desde muy pequeña lo que la hizo madurar demasiado rápido, dolorosamente rápido. Observaba las situaciones, se daba cuenta de las cosas y apesar de tenerlo "todo" y no faltarle el amor de sus padres se sentia diferente y apartada.

Cuando cumplió los dieciocho años salieron de las protectoras murallas del castillo para celebrar unos festejos. Sophia iba con los ojos muy abiertos observándolo todo y sus hermanas rectas y perfectas en su caroza color rosa y marfil. Entonces a lo lejos distinguió un pequeño callejón oscuro que en nada se parecia a aquel camino de rosas por el que paseaban despertando admiración. Distinguía a una pequeña de unos tres años envuelta en harapos caminar cojida de la mano de un niño que apenas le sobrepasaba en dos años su edad. Tambiém vistía de forma sucia y descuidada. Más allá un viejo caminaba con una muleta y se paraba entre los escombros de la calle y los remobía con cuidadosa paciencia. Giró de nuevo la vista hacia el cortejo real y la engalonada calle y de nuevo hacia el callejón y, en un acto instinstivo, salió del carruaje y, tras andar unos metros se adentró en él. De golpe todo su mundo se vino abajo. Se habia sentido sola mucho tiempo pero tenia vestidos, comida y un hogar. Aquella gente, sin embargo, no tenia ni una migaja de pan que llevarse a la boca pero a medida que avanzaba desapareció su soledad. De nada le importaba ya sentirse diferente porque era diferente entre gente diferente. Daba igual que llevara un hermoso vestido porque sintó como si llevara un viejo chaquetón y unas botas desgastadas. Todos la miraban al pasar pero ninguna mirada era de desaprobación sino de asombro y admiración. Por fin era una reina, la más importante. La niña que había visto se acerco y le tendió la mano y el chico, que dedució, debia se su hermano, tran un pequeño titubeo la agarró la que le quedaba libre. Y empezaron a caminar y a caminar y cuanto mas lo hacian mas se adentraba en otro mundo, y más se alejaban del castillo. Luego cuando ya solo divisaba el final del torreon más alto supo que ya no volveria jamás a aquel lugar. De pronto todo su soledad, sus divagaciones infantiles pero precoces, sus dudas, su sentimiento de exclusión desaparecieron pq comprendió que se habian generado en ella para un fin y que habia comenzado a recorrer el camino que le llevaría a esa meta.

El resto de su vida lo pasó asi entre la gente que la necesitaba, entre la gente donde se sentia necesitada. Alguna vez más vió a sus padres, los reyes, y sus hermanas, las princesas envueltas aún en su carruaje rosa. Y, aunque mucho tiempo la rechazaron por el abandono y por lo incomprensible su su actitud, con el tiempo el rechazo se convirtió en envidia y la envida en admiración callada nunca reconocida. Con sus padres, gracias a la nueva vida elegida, estableció unos nuevos vínculos, más afectivos que despertaron el respeto de estos hacia ella. Ya no era la soñadora, extravagante y solitaria, era la niña que habia sabido encontrar su camino. Un camino de felicidad entre los menos felices. Desde entonces la llamaron "La Princesa de los Desamparados". Y algo más aprendió: que el sentirse plenamente dichoso al encontrar un camino podia ser también el reto más doloroso al que se iba a enfrentar jamás.

Fin.

martes, marzo 15, 2005


Ponferrada Posted by Hello

CARPE DIEM

Aprovecha el día.
No dejes que termine sin haber crecido un poco,
sin haber sido feliz, sin haber alimentado tus sueños.
No te dejes vencer por el desaliento.

No permitas que nadie te quite el derecho de expresarte,
que es casi un deber.
No abandones tus ansias de hacer de tu vida
algo extraordinario...

No dejes de creer que las palabras
y la poesía si pueden cambiar al mundo,
porque: pase lo que pase, nuestra esencia esta intacta...

Somos seres humanos llenos de pasión
la vida es desierto y es oasis.
Nos derriba, nos lastima,
nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia.

Aunque el viento sople en contra, la poderosa obra continúa.
y tú puedes aportar una estrofa...
no dejes
nunca de soñar, porque solo en sueños
puede ser libre el hombre.

No caigas en el peor error, el silencio.
La mayoría vive en un silencio espantoso.
No te resignes, huye. . .

"emito mi alarido por los tejados del mundo", dice el poeta,
valora la belleza de las cosas simples,
se puede hacer poesía sobre las pequeñas cosas.

No traiciones tus creencias.
Todos necesitamos aceptación,
pero no podemos remar en contra de nosotros mismos
eso transforma la vida en un infierno.

Disfruta del pánico que provoca tener la vida por delante.
Vívela intensamente, sin mediocridades.

Piensa que en ti esta el futuro
y en encarar la tarea con orgullo y sin miedo.
Aprende de quienes pueden enseñarte.

La experiencia de quienes se alimentaron de nuestros "poetas muertos",
te ayudara a caminar por la vida.

La sociedad de hoy somos nosotros, los "poetas vivos".
No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas...

Walt Witman

viernes, marzo 11, 2005


Edfu-Egipto Posted by Hello

Assúan-Egipto Posted by Hello