sábado, marzo 05, 2005

Lecturas

Hace unos dias descubrí que habia algo que llevaba tiempo descuidando y que para mi siempre ha sido una puerta al conocimientos: los libros.
Me dí cuenta que de manera mecánica compraba libros de mi interés y, tras buscarles un hueco en una de mis ya abarrotadas estanterías, los condenaba al más triste del olvido. Decidida a arregalrlo, en una de mis tantas noches de insomnio, elaboré una lista de unos doce libros que guardé como documento con el nombre de "Lecturas pendientes" dentro de mi capreta personal en mi ordenador. Los libros escogidos englobaban, básicamente, tres materias: antropología, historia y ciencias esotéricas.
Mi primera elección, aquel por el cual empezar, fué "Vida amorosa de los pueblos naturales" porque recogía dos de mis temas favoritos: las relaciones y la etnología. Pese al entusiasmo que me producía la lectura del libro, debido al carácter denso de su contenido pensé que seria interesante alternarla con otra algo más distraida. Ni que decir tiene que me decanté por uno de los libros esotéricos escogidos, en concreto, uno titulado "El Gran Libro de las Ciencias Ocultas".
Decidida a sacarle el máximo provecho al contenido creí oportuno realizar diferentes trabajos sobre cada uno de ellos. Del primero, provista de una pequeña libreta cuadriculada, decidí recoger todas las citas, comentarios y referencias bibliográficas que me facilitaran de éste. Además, como complemento, redacté una lista de los pueblos naturales que se mencionaban para así luego remitirme a una interesante enciclopedia que poseo titulada "Pueblos de la Tierra", y aprender algo más sobre el modo de vida de cada raza. Desde mi punto de vista, el contexto y los roles de cada sociedad hacen más clarificadores los aspectos concretos de éstas, en este caso, sus relaciones amorosas.
Del segundo libro opté por abrir una pequeña base de datos donde incluir todos aquellos conceptos o datos que desconociese. Los campos a rellenar serían "definición" y "fuentes bibliográficas". Después de veinticuatro páginas de introducción sobre el mundo ocultista y, a pesar de mi años de lecturas y de la escasez de páginas leidas, me alegró ver que un único post-it estaba pegado al libro: desconocía de que trataba El Concilio de Loadicea, me sonaba vagamente el concepto de Abraxas y estaba segura de haber leido algo sobre Madame Blavatsky, creo, sin estar segura, en uno de los libros de Nacho Ares, estupendo escritor y genial persona a quien tuve el placer de conocer en una ocasión. Colocado cada término en su combo correspondiente dentro de cada registro me remití de nuevo a las impresiones del principio porque me sentia identificada con algunas conclusiones.
Mi atracción por lo oculto viene de lejos, pero nunca me había preguntado cuando, como y porqué nació en mi el interés.
La autora, Laura Tuan, defiende que la elección de entrar en dicho mundo o el deseo de pertenecer o conocer más de él se debe, en ocasiones, a que conocer más de un mundo que a la mayoría se le antoja demasiado aterrador confiere a las personas más seguridad en sí mismas y les da una situación de poder sobre los demás. Enfretarte a unos conocimientos que la mayoría de la gente tema te hará sentir menos inseguridad. Con esto se podría afirmar (aunque la autora no lo haga de manera explícita)que mi interés podía deberse al principio al deseo de sentirme diferente y que esa diferencia me hiciera sentir especial y, en consecuencia, me otorgara mayor confianza en mi misma. Lo que si manifiesta la autora es que hay una tipología de carácter común entre los individuos a quienes atraen ese tipo de conocimientos (descripción con la que me he sentido bastante identificada). También hace mención a los cuatro pilares del ocultismo: la valentía, el saber (entendido como búsqueda, interés, lectura..), la voluntad y el silencio. Podría resultar vanidoso o prepotente afirmar que dispongo en mis rasgos personales y de conducta de estos cuatro pilares pero no lo sería si aclaro que durante los ciclos de mi vida he disfrutado de una o de dos de estas cualidades, o que alguna de ellas la he tenido reforzada en determinados momentos, o que, hoy poy hoy, trabajo con sumo interés y esfuerzo los cuatro puntos, no porque sean los pilares del ocultismo, sino porque me parecen también los pilares de la vida.
La atracción por lo misterioso supone también para muchas personas un alejamiento de la realidad que nos rodea; vernos envueltos en un mundo donde los hechos mágicos y lo inexplicable toman cuerpo y sentido y nos alejan de lo cotidiano. Nos da un respiro ante la seriedad del mundo. Algunos psicologos recomiendan la fantasía y la curiosidad por lo mágico como terapia en determinados transtornos emocionales y conductuales, sin caer, evidentemente, en la confusión entre lo que es real o lo que no. En uno de los números de psicología práctica invitaban a desarrollar actividades tales como la lectura de novelas históricas sobre tesoros no descubiertos, sociedades secretas o misterios no desvelados (¿quien no conoce ya a estas alturas El Código Da Vinci?). Incluso nos invitaban a intentar descifrar algo que nos pueda parecer interesante o que creamos que merece ser digno de investigación: ¿quien no ha soñado de pequeño con encontrar un tesoro escondido o descifrar un código sercreto?. Volvamos, pues, a retomar esas costumbres de la infancia que, al menos, durante algún rato, pueden mantener nuestras mentes alejadas del estrés. Y, aunque no seamos Howrd Carter, ni nuestro mundo vaya a verse cubierto de fama y de gloria que más da: ¿quien nos quita ese momento de entusiasmo infantil, de sed de conocimiento, y de emoción al descubrir quien sabe que gran pequeñez. ¿Sabien ustedes que una turista en Egipto, gracias al caballo que montaba, descubrió uno de los tesoros ocultos de los faraones?.
Por eso, yo sigo entusiasmada con este mundo, por lo que soy y por lo que me aporta. De hecho os reconozco que mi curiosidad de aventurera y mis ansias de sumergirme en los misterios me han hecho ponerme de nuevo el sombrero de Indiana Jones (o Lara Croft según se mire. ¿Quereis saber porque?. Descansad un poco de tan larga extensión de palabras y animaos a leer el siguiente escrito. Algo misterioso os espera....

No hay comentarios:

Publicar un comentario