"Puisqu'il faut apprendre, défaut de
le comprendre, rêver nos désirs et vivre des
"ainsi-soit-il"... son las palabras de una canción que he descubierto
hace poco y que ahora, a las cinco y veinte de la mañana escucho junto una taza
de café de la mano. Pequeña traducción: ya que hay que aprender , aunque no lo
comprendamos, a soñar con nuestros deseos y a vivir con los "que así sea"... y es que 2014 está resultando un año de despertares donde
los "que así sea" han resultado la mejor manera de metamorfosear mi
vida y avanzar pese a los malos recuerdos, el cansancio o la nostalgia. En
realidad los sentimientos negativos están suspendidos, flotando en una especie
de "stand by" donde ya no producen el mismo efecto devastador de
antaño. Es como tenerlos tendido en la cuerda de la ropa, donde, de vez en
cuando, el viento los sacude, y te produce un escalofrio, pero una vez pasado
el mal tiempo vuelven a su posición actual y se secan, los recojes y vuelves a
lavarlos y tenderlos cuando sea necesario.
Lo bueno y la malo comparten el cincuenta por ciento de mi existencia y me
parece un equilibrio perfecto, sobretodo si pienso que lo bueno acontecido los
últimos meses mantiene a raya cualquier cosa que pretenda minar mis ganas de
luchar por todo lo que he construido las últimas semanas. La pena y la alegria
conviven con una harmonia que hasta el momento no había logrado y que no habia
conseguido estabilizar desde mi llegada a Bélgica. Son casi los cuarenta? Es la
experiencia de la vida? O es simplemente la evolución normal que debia seguir
una persona de mi carácter.
Enero trajo nuevos retos, nuevos amigos y nuevos proyectos. Enero trajo ganas,
muchas ganas, las que pese a los esfuerzos no conseguia recuperar del todo.
Quizás es que todos tenemos un límite y finalmente debemos optar: seguir
compadeciéndonos y añorando todo lo que se fue, o luchar y recuperar lo que
fuimos. Poco a poco los pequeños placeres han regresado: la lectura, la
piscina, la natación, los paseos en solitario mirando hacia el cielo y no hacia
el suelo, la lluvia en la cara, la música... El pasado sigue ahí, hay demasiado
para borrarlo y después de todo porque hacerlo si gracias a él nos hemos
construido? Pero esta ahí saludándome con la mano, como diciéndome "adiós,
sigue adelante y no olvides lo que te enseñé". El futuro? El futuro es
impredecible y como dice la citación "todo lo que tenga que suceder
encontrará una forma única y maravillosa de manisfestarse". Así que lo que
deba venir ya llegará y lo que jamás deba ocurrir quedará como un sueño más, carente de melancolia, solo como un deseo incumplido de los muchos que
acaban poblando nuestra existencia. La vida es hoy. La vida es aquí, ahora y
este momento, como nos decía Dan en "El Guerrero pacífico". Y no por
ello el presente está vacio de luchas y penas, fracasos y decepciones, dolor y
esfuerzo...pero vivir el momento convierte todas estas emociones en barreras
fáciles del salvar, en muros menos complicados de escalar.
Yo me quedo con el ahora. Con el hoy. Con este momento de escritura, con los
buenos dias madrugadores de los compañeros de colegio por el adictivo whattsup,
con el pequeño paseo hasta el colegio de Alexia cantando
"Cosquillas", con mis peleas con las prácticas del coche, con mis
largos de piscina, con la sonrisa de Alexia al llegar al colegio a buscarla,
con nuestra comida de mediodia a tres, con la tarde con mi tia charlando,
riendo y confesando cosas inconfesables acompañadas de una buena Leffe, con el
baño de Alexia llenándo todo el suelo de agua, con nuestro ratito de pegatinas,
colores y formas, con el placer de abarzarla fuerte y acariciarle el pelo
hasta que se duerma, con mi pequeña lectura nocturna, con los avances en mi
libro y con Noisy. Yo me quedo con el dia de hoy.
Y claro que están las nostalgias y las dudas, pero ya pensaremos en ellas
cuando realmente sea el momento. Y si de golpe pretenden tomar más espacio del
necesario en mi dia de hoy, no hay más que escuchar a Macaco: "Di si,
seguiremos, si dicen perdido yo digo buscando, si dicen no llegas de puntillas
alcanzamos, si dicen caiste yo digo me levanto...".
Febrero no es un mes fácil, nunca lo será ya. Pero pasará. Febrero es el mejor
mes para poner en práctica el hoy. Febrero es la falta de quien la vida nos
arrancó demasiado pronto. Pero Febrero es precisamente por eso el momento de
decirse "adelante". Juanma lo hubiera querido así y no vamos a
defraudar a nuestro chiquitín, porque muchas de las lecciones que he aprendido
los dos últimos años han sido consecuencia de su ausencia y también de lo que
nos enseñó a todos.
Y Marzo? Marzo es mañana y traerá lo que tenga que traer. Así que salir, mirar
hacia el cielo, da igual si es azul, gris, lluvioso o soleado. Disfrutad de las
maravillas que los ojos nos muestran cada segundo de la vida, esas pequeñas
señales momentaneas que ignoramos porque estamos demasiado preocupados por el
que será. Lo que deba suceder, sucederá igual. Ya lo dice Garth Brooks...if
tomorrow never comes...si el mañana nunca llega... entonces disfrutad a fondo
del hoy para no lamentar haber perdido ni un solo momento de esta camino
díficil pero emocionante que es la vida y sobretodo, que no se me olvide, como
dice la curiosa filosofia del Ho'oponopono, nos olvideis de decir "Lo
siento, perdón, gracias y te quiero"
Besos lectores...