domingo, enero 12, 2014

Erase una vez... Noisy

Erase una vez un castillo abandonado en medio del bosque profundo. Dicen que no tenia princesa, pero yo no lo creo así. Noisy tuvo un dia una princesa, o en este caso, una condesa. Y tuvo su conde. Y tuvo vida, luz y las risas y también llantos de aquellos niños hoy adultos. Seguro que también, entre ellos, hubo el principe que encontró a su princesa... Había un riachuelo, la Miranda, que bordeaba la colina del castillo y un puente, creo...no lo se...nunca he estado allí. O si? Son las miles de fotos que me han ayudado a viajar o acaso fuí algo para Noisy en una vida pasada. Es solo pasión o la imaginación loca de quien la solitud ha convertido en alguien con más pensamientos en el mundo irreal que en el palpable.

Puedo recordar cuando Noisy entró en mi vida. Lo recuerdo porque se acercaba la noche más mágica del año, Halloween, y queria celabrarlo como todos los años, al lado de Marta y Eva, y de una manera especial. Era mi primer Halloween lejos de casa pero fué el más mágico. Disfraces, truco, trato...en España no es una tradición muy extendida. Y envuelta por toda esa magia, por esa noche en que el velo entro los dos mundos, el de los vivos y el de los muertos es más fino, decidí que convertir la visita de mis amigas en algo único. Y después de teclear "lugares mágicos" en google, apenas unos minutos más tarde, la primera foto, con su torre del reloj, sus puntiaguadas formas y sus torres, todo cubierto de un precioso manto blanco. Solo un castillo mas? No. Llevamos años teniendo a nuestro alcance todas las maravillas y secretos que el mundo oculta gracias a la red. Porque quedarte fija en una fotografía? Porque una imagen puede atravesarte el alma hasta encogerte el corazón? Porque de golpe sientes que estás en casa pese a los mil kilómetros que te separan de tu tierra natal. Son preguntas extrañas seguramente con extrañas respuestas o sin...Noisy me persigue desde entonces. En el buen sentido. Me obsesiona, me fascina y me atrae hacia él. Me está diciendo adiós.

Creí que un lugar mágico, merecia una historia fantástica. Queria escribir sobre él y tal era mi impaciencia que empecé poco después a garabatear frases en una libreta, pero algo no fucionaba. "No lo estás haciendo bien" me susurraba la voz del castillo en silencio. No, no lo estaba haciendo bien. Tenia que saber más sobre él, conocer su historia, sus rincones, sus secretos y su magia. Tenia que poder cerrar los ojos y caminar entre sus espacios como si de un viaje astral se tratara. Tenia que poder imaginarme una noche oscura, mirando los estrellas  y escuchando a los pájaros, sentada en el borde de la vieja fuente que un dia sirvió de piscina protegida por la inmensidad de sus muros. Cuatro años después todavia no he finalizado ese viaje. Ahora cierro los ojos y toda esa búsqueda me lleva solo hasta la mitad del camino. Un viaje en stand by para luchar por su supervivencia.

Noisy me ha acercado también a gente maravillosa entra la que me siento como una pequeña hormiguita. Una extranjera, alguien ajeno a la infancia de todos esos niños y ajeno a aquellos cuya pasión se debe a secretos que no quieren confesar. No soy la única en esta situación, hay miles de personas apasionadas por el castillo, experimentando los mismos lazos de unión con él sin formar parte de su historia. O quizás si que mi pasión es diferente, porque se me encoge el corazón cuando imagino sus muros caer, porque ayer viendo un video del castillo las lágrimas se me subian a los ojos. Ayer, pude imaginar esa visita nunca realizada. Caminaba detrás de la persona que sostenia esa cámara y el silencio se hizo en el salon de casa. Oia las ramas de los arboles moverse con el viento y cerraba los ojos ante el resplandor del sol en mis ojos. Y entonces allí estaba. Noisy. Al fin. Cuando pasaron esos seis minutos de magia y los ruidos caseros regresaron, sentí de golpe, una immensa desesperación. Es lo más cerca que voy a estar jamás de sus piedras o vamos a ganar la batalla? 

Me da igual parecer una loca a quien la extraña solitud que me persigue desde siempre la he embarcado en una lucha que muchos consideran que no es la mia. Me da igual que la gente piense que debería estar ocupándome de las cosas normales de la vida. Me da igual que mi aventura se acabe con el fin de la lucha, se gane o se pierda. Lo cierto es que lo único que me importa ya, es que Noisy se mantenga en pie...

Noisy me está diciendo adiós, aunque yo prefiero pensar que me pide ayuda...